Cuerpo y mente de Eva Veiga

En primer lugar, quiero felicitar a todas y cada una de las personas que organizan este congreso. De igual modo a participantes y asistentes porque, sin duda, lo que se realiza en favor de una profesión o un servicio que nos afecta como individuos y como sociedad es un esfuerzo, además de necesario, encomiable. Asimismo, quiero agradecer a Luz Campello, además de trabajadora social sanitaria, poeta amiga, su invitación a estar hoy aquí ocupando un tiempo en el que no sé si seré capaz de aportarles algo de interés, pues se trata sólo de un recordatorio testimonial (…)